Su entorno en la vida diaria

Descubra las soluciones Freudenberg para lograr una calidad de aire puro en interiores

Tratamiento de aire en interiores

Para más información acerca
de nuestras soluciones y servicios

Póngase en contacto con nosotros

Visite la página web internacional

Cuidados del suelo

Para más información acerca
de nuestras soluciones y servicios

Póngase en contacto con nosotros

Visite la página web internacional

Equipos de oficina

Para más información acerca
de nuestras soluciones y servicios

Póngase en contacto con nosotros

Visite la página web internacional

90%

Muchas personas en los países industrializados pasan el 90 % de su tiempo en interiores.
 Frente a esto, un aspecto importante es asegurar la calidad del aire ambiental interior y eliminar las concentraciones perjudiciales de partículas contaminantes, olores no deseados y gases insalubres.


“Al diseñar y fabricar filtros de aire ciertamente extraordinarios, como purificadores de aire y aspiradoras, no podríamos estar más cerca de nuestra misión empresarial de "ofrecer soluciones para mejorar la calidad de vida".” Dr. Andreas Kreuter, CEO

La contaminación del aire interior es 5 veces superior a la del aire exterior

Solemos pensar en la contaminación del aire como en algo del exterior: contaminación, ozono o calima en el aire, especialmente en verano. Pero la verdad es que el aire interior de viviendas, oficinas y otros edificios puede estar cinco veces más contaminado que el aire exterior. La contaminación del aire está en el interior de nuestro hogar y lugar de trabajo, pero no siempre podemos verlo.

El aire en el interior de una vivienda puede estar contaminado por plomo (en el polvo doméstico), formaldehído, sustancias ignífugas, radón e incluso productos químicos volátiles procedentes de las fragancias empleadas en los limpiadores convencionales. Además, ciertos contaminantes pueden llegar a través de un nuevo colchón, un mueble nuevo, los limpiadores para alfombras y moquetas, o una nueva capa de pintura en las paredes. En esa mezcla, también encontrará ácaros del polvo microscópicos (un alérgeno importante), moho y montones de caspa de mascotas. Los dueños de las mascotas la llevan de una lado para otro en su ropa y la diseminan durante el día. No puede librarse de ella, aunque no tenga mascota. Los niños, las personas con asma y los ancianos pueden ser especialmente sensibles a los contaminantes de interior, pero años después, tras una exposición repetida pueden aparecer otros efectos sobre la salud.

En cuanto a la contaminación del aire en las oficinas, es bien sabido que las fotocopiadoras y las impresoras láser emiten productos químicos como el ozono, disolventes y polvo de tóner. Los contaminantes proceden de los materiales utilizados para su funcionamiento (tóner, tinta, papel) y de la tecnología de impresión especial empleada. Durante la impresión y el fotocopiado, se producen complejos procesos físicos y químicos durante los cuales el tóner y el papel reaccionan bajo la influencia de la luz y de altas temperaturas. Además, las partículas y el polvo pueden afectar negativamente a los rendimientos de los dispositivos de trabajo. Por ejemplo, las partículas en el aire puede afectar a los vídeo proyectores y reducir su vida útil.

Componentes típicos de la contaminación del aire interior

Uno de los desafíos a los que nos enfrentamos al hablar de la contaminación del aire interior es que no podemos ver esas partículas y gases perjudiciales debido a su reducido tamaño. Hemos creado una lista con algunos de los contaminantes de interior más importantes.

  • Partículas en suspensión (PS)

    Partículas pequeñas y minúsculas que flotan en la atmósfera durante un tiempo y que no caen de inmediato. Estas partículas se dividen en grupos atendiendo a su tamaño. Las partículas en suspensión son perjudiciales para la salud. Esta afirmación aplica tanto a concentraciones elevadas durante un periodo breve, como a una exposición de bajo nivel durante un periodo prolongado. Por este motivo, nuestro objetivo debe ser reducir al mínimo la exposición a la contaminación por partículas en todo momento.

  • Formaldehído

    Producto químico orgánico muy prevalente en nuestro entorno. Es un compuesto gaseoso incoloro con un olor penetrante procedente de una familia de gases llamados aldehídos. Se trata de un agente sensibilizante que puede causar una respuesta del sistema inmunitario tras la exposición inicial. También se sospecha de su carácter cancerígeno en humanos, vinculado al cáncer de nariz y pulmón. La exposición al formaldehído es más común a través de la inhalación en la fase gaseosa. Las concentraciones atmosféricas de formaldehído superiores a 0,1 ppm pueden causar la irritación de las vías respiratorias.

  • Compuestos Orgánicos Volátiles (COV)

    Son productos químicos orgánicos con una presión de vapor elevada a temperatura ambiente normal. Algunos COV son peligrosos para la salud humana o provocan daños al medioambiente. Los COV antropogénicos están regulados por ley, especialmente en interiores, en donde las concentraciones son mayores. Los COV peligrosos normalmente no resultan tóxicos con afectación aguda, sino que presentan efectos agravantes sobre la salud a largo plazo. Debido a que las concentraciones habitualmente son bajas y los síntomas se desarrollan lentamente, resulta difícil investigar sobre los COV y sus efectos.

  • Olores

    Los olores son la percepción olfativa del cuerpo humano ante un producto químico o mezclas concretas. Estos productos químicos olorosos proceden de mohos, bacterias, gases de alcantarillado, roedores en descomposición o sus residuos, humos de gases de combustión (vehículos u hornos) y mascotas (por nombrar solo algunas de las fuentes más habituales). Todos ellos ciertamente afectan a la calidad medioambiental interior en los edificios. Algunos productos químicos (en concentraciones bajas) pueden suponer peligros para la salud incluso antes de que la nariz los detecte, mientras que otros son irritantes a concentraciones relativamente altas, pero no suponen un peligro para la salud para la mayoría (las personas con problemas de hipersensibilidad a productos químicos o condiciones ambientales pueden presentar daños en la salud con concentraciones muy bajas de muchos productos químicos). Aunque la mayoría de los contaminantes químicos se originan en el interior del edificios, otros pueden penetrar en ellos desde el exterior.

  • Microrganismos

    Moho y otros alérgenos. Alrededor del 30 % de la población mundial sufre de alergia. Aproximadamente el 86 % de todos los pacientes de alergia lo son al polen. Durante los periodos de elevada concentración de polen, las alergias pueden manifestarse en forma de catarro, congestión de las membranas nasales, ataques de estornudos y lagrimeo, lo que afecta negativamente a la vida de quienes lo padecen.